La Fiscalía Metropolitana Centro Norte abrió una investigación por un eventual ciberataque vinculado al proyecto del cable submarino China-Chile, tras antecedentes remitidos por el Gobierno luego de alertas internacionales sobre posibles incursiones en telecomunicaciones.
El caso se activó después de una conferencia del embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, el cual advirtió sobre presuntas acciones de “agentes malignos extranjeros” en los sistemas del país, donde la información había sido entregada al Ejecutivo y era reservada.
Tras conocerse públicamente los antecedentes, el Gobierno decidió derivar el asunto al Ministerio Público y frenar las gestiones administrativas iniciales. El ministro de Seguridad, Luis Cordero, instruyó a la PDI remitir los antecedentes para que se evalúe la apertura de una causa penal.
La Fiscalía instruyó diligencias a la Brigada de Cibercrimen de la PDI y coordinó comunicaciones con Cancillería. La indagatoria busca determinar si existió una vulneración efectiva, establecer el origen de los accesos y evaluar eventuales responsabilidades penales.