En las últimas semanas se ha registrado un preocupante aumento de casos de
menores de edad con quemaduras, provocadas tras intentar retos virales
difundidos en Redes Sociales.
La Dra. Nicole Roldán García, cirujana pediátrica del CAE Infantil y Encargada de
la Unidad de Paciente Quemado Pediátrico del Hospital Clínico Magallanes,
explicó que actualmente se han atendido cinco pacientes, con edades entre los 9
y 14 años, quienes resultaron lesionados tras participar en dos desafíos
específicos.
El primer reto que ya había circulado en 2017, consiste en aplicar desodorantes o
aerosoles directamente sobre la piel, en distintas zonas del cuerpo, hasta no
soportar más el dolor.
“La quemadura se produce de dos formas: una criogénica, por el frío que genera
el aerosol, y otra por fricción, debido a la velocidad con que las partículas
impactan la piel. En general, son quemaduras intermedias y profundas”, explicó
Roldán.
El segundo desafío detectado consiste en colocar hielo con sal sobre la piel y
resistir el dolor el mayor tiempo posible. Esta práctica también genera quemaduras
profundas por frío.
De los cinco casos atendidos, dos menores han requerido curaciones
avanzadas.
En los casos más graves, el tratamiento implica realizar injertos de piel, que
generalmente se extraen del cuero cabelludo u otras zonas del cuerpo.
“Un injerto significa al menos dos semanas adicionales de curaciones avanzadas y
un proceso de rehabilitación que puede extenderse entre ocho meses y un año. Es
una herida totalmente evitable”, enfatizó la Encargada de la Unidad de Paciente
Quemado Pediátrico.
Además, en niños pequeños las consecuencias pueden prolongarse en el tiempo.
Como están en crecimiento, los injertos no se expanden al mismo ritmo que la piel
sana, lo que puede generar cicatrices patológicas o bandas fibróticas que
requieren nuevas cirugías años después.
Arrepentimiento y desinformación
Al ser consultados, los propios menores han señalado que “no se imaginaban que
podía ser tan grave”. Muchos se han mostrado arrepentidos y asustados,
especialmente quienes deberán someterse a injertos, lo que incluso puede
implicar raparse el cabello para obtener piel donante.
La especialista también alertó sobre la influencia de las redes sociales en la
percepción de riesgo.
“Los chicos muchas veces creen que lo que ven en redes es verdad absoluta.
Quieren pertenecer, sentirse validados por sus pares. Y ahí es donde debemos
poner atención”, indicó.
Asimismo, advirtió sobre la circulación de información errónea, como el uso de
pasta de dientes en quemaduras, práctica que no tiene respaldo médico.
La Dra. Roldán hace el llamado a supervisar el contenido que consumen niñas,
niños y adolescentes; generar espacios de conversación en el hogar y en los
establecimientos educacionales y, finalmente, consultar fuentes confiables ante
cualquier duda de salud.
“El enfoque hoy es prevenir. La mayoría de las quemaduras en niños son
accidentales y prevenibles. No podemos permitir que por un reto viral terminen
enfrentando meses o años de tratamiento”, subrayó la cirujana pediátrica.